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El Gobierno negocia la prórroga del estado de alarma con Cs y PNV

para garantizar que salga aunque el PP la rechace


El Ejecutivo ofrece enmiendas y compromisos de diálogo tanto a los nacionalistas como a Arrimadas para asegurar su voto y evitar un fracaso si el PP apuesta por el no


CARLOS E. CUÉ |

ANABEL DIEZ

Madrid - 05 MAY 2020 - 16:51 CEST

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (2i), este martes a su llegada a la sesión de control al Gobierno en el Senado.BALLESTEROS / EFE


El Gobierno y el grupo socialista llevan varios días intentando amarrar el voto del PNV y de Ciudadanos (Cs) para garantizar que el decreto de estado de alarma sale adelante incluso aunque el PP opte por el no, algo que La Moncloa sigue considerando poco probable. El mensaje que ha transmitido la cúpula del Ejecutivo en el Consejo de Ministros de esta mañana es que el decreto va a salir, aunque las negociaciones siguen en varios frentes: uno, el del propio decreto, que ha sido retocado para garantizar la “cogobernanza” de la desescalada que ha prometido el Gobierno a los nacionalistas; otro, el de algunas enmiendas y propuestas de resolución en el Congreso, que se tienen que presentar esta tarde y votar mañana; y otro, con compromisos políticos más informales, sobre todo el de mantener informado al minuto a todos, también a Ciudadanos, que se queja de que está ofreciendo apoyo y sin embargo el presidente, Pedro Sánchez, ha estado 16 días sin hablar con Inés Arrimadas.


El PNV pide más autonomía para las comunidades y Cs más garantías de cuándo se acabará la alarma, que se desvinculen las medidas de ayudas económicas del decreto –para evitar la presión de tener que votar siempre a favor porque si no se perjudica a los ciudadanos– y también más participación en las decisiones. El problema es que el Gobierno lleva mucho tiempo prácticamente sin hablar con Ciudadanos. Con el PNV las relaciones son mucho más fluidas. “Vamos a reforzar los mecanismos de cogobernanza”, ha prometido Salvador Illa tras el Consejo de Ministros.


Para que salga adelante la prórroga hace falta mayoría simple, es decir más votos a favor que en contra. De momento han anunciado que votarán no Vox, ERC, Junts per Catalunya y la CUP. Si el PP pasa al no, habría 164 noes entre los 350 escaños del Congreso. Para lograr más síes, si el PNV se abstiene, el Gobierno necesita a Ciudadanos porque solo cuenta con los 155 síes de la coalición más algunos pequeños que le ayudarán, pero se pondría en unos 160. Si el PNV pasara al sí, que es lo que el Ejecutivo está negociando con ellos, sus seis diputados llevarían los síes a 166 y el Gobierno estaría más tranquilo, porque los noes difícilmente superarán los 164. El BNG, por ejemplo, ya ha confirmado su abstención, y Bildu también parece estar en esa posición. Con PNV y Ciudadanos en el sí, la votación ya sería cómoda (176 síes). Si el PP se abstiene finalmente la mayoría sería muy amplia.


Las conversaciones en las últimas horas han sido frenéticas y han participado no solo la vicepresidenta Carmen Calvo, que ha llevado el principal peso político en la negociación con Andoni Ortuzar, del PNV, sino también la portavoz parlamentaria Adriana Lastra, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, o Teresa Ribera, vicepresidenta cuarta y responsable de coordinar el plan de desescalada. Calvo ha hablado este martes con Pere Aragonés, hombre fuerte de ERC, para hacer un último intento de que pasen del no a la abstención. El Ejecutivo entiende que la imagen de la mayoría de la investidura rota en un asunto tan importante como el decreto de alarma es muy perjudicial.

Calvo también hizo un intento el lunes con Alberto Núñez Feijóo, presidente de Galicia, para suavizar su posición contraria a la prórroga. Feijóo ha señalado este martes en las redes sociales que, en su opinión, no es necesario “prorrogar sine die” la alarma, pero “otra cosa es que el Gobierno necesite tiempo para organizarse y es más entendible que las razones expuestas públicamente hasta ahora”. Esto es, el influyente barón del PP se muestra favorable, después de la conversación, a dar algo de margen al Ejecutivo, una posición diferente a la del líder de su partido, Pablo Casado.


La portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, este martes. En vídeo, Montero anuncia que el Consejo de Ministros ha aprobado una nueva petición de prórroga del estado de alarma. EFE | ATLAS


El sudoku que supone negociar a la vez con el PNV y con Ciudadanos, dos grupos siempre enfrentados por su visión opuesta del modelo de reparto de competencias, está poniendo a prueba la resistencia del Gobierno, que ha tenido que improvisar una nueva mayoría ante el abandono de ERC ―si no hay giro de última hora― y la amenaza del PP, que en principio está en la abstención pero podría complicar mucho la votación si pasara al no.


Varios ministros consultados señalan que el ambiente que se percibe en la cúpula es que no está realmente en riesgo una derrota del decreto de alarma que sería un varapalo inmenso para el Ejecutivo. Como sucedió con la investidura, en el PSOE hacen y rehacen los números del Congreso y creen que serán suficientes incluso aunque el PP vote no porque con los 10 diputados de Ciudadanos seguirá ganando el sí y esto facilitará mucho las cosas. El PNV está más cerca de la abstención que del sí. “Espero que el Gobierno español tenga en estas horas cintura política, tiene que haber un mando único compartido para la desescalada”, ha avisado Andoni Ortuzar en Tele 5. El líder del PNV ha dado por hecho que habrá margen para que cada autonomía pueda aplicar sus medidas.


El problema ahora no es solo esta prórroga del estado de alarma, es que aún quedarían otras dos, y el riesgo de perder la votación crece cada semana. En el pleno del Congreso de este miércoles, con la excepción de Unidas Podemos, todo serán reproches al jefe del Ejecutivo por haber actuado con unilateralidad en la toma de decisiones, a pesar de sus siete reuniones dominicales con los presidentes de las comunidades y las permanentes comunicaciones del ministro de Sanidad, Salvador Illa, con los consejeros de sanidad.


En este tiempo, los jefes de los partidos, sobre todo Pablo Casado, del PP, han articulado un discurso de reproche sobre la actitud de Pedro Sánchez, Casado considera que, al mantener con el presidente una comunicación mínima, le justifica para desvincularse de la nueva prórroga del estado de alarma. Todo ello, sin necesidad de presentar una alternativa precisa a las actuaciones que permite esa figura constitucional, restrictiva de derechos.


Aunque el PP coincida con los nacionalistas en denostar el estado de alarma con el argumento de que la legislación española permite hace lo mismo sin dar esos poderes al Gobierno central, el instrumento argumentativo del Gobierno consistirá este martes en negarlo. Si las comunidades autónomas tienen que hacerse con el mando, una a una, Sánchez preguntará cómo se impide a los ciudadanos de Valencia, Murcia o Galicia, salir de su comunidad autónoma; qué poder tiene una autonomía para restringir la libertad de movimiento dentro de la propia comunidad y establecer franjas horarias; sobre qué base jurídica se ordenan restricciones que afectan a derechos fundamentales.


El Gobierno esgrime estas y otras preguntas para señalar que las comunidades autónomas tienen en vigor todas sus facultades, como la de compras de material sanitario, pero si lo que pretenden es operar sin un mecanismo, como es el estado de alarma, que armoniza las instrucciones en toda España, “el caos está asegurado”, señalan fuentes socialistas.


Los partidos votarán este miércoles en contra o se abstendrán, pero el Gobierno central confía en que esa actitud no tendrá el apoyo mayoritario de la población, por muy crítica que sea con el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Aun así, el Gobierno llega tarde en su intento de establecer en horas las complicidades que no ha tejido durante semanas. Se aceleran los contactos con el PNV, pero ya en busca de la abstención. De los socios de la investidura apenas queda recuerdo. ERC, votará en contra, por primera vez; Junts per Catalunya, también, junto a Vox y a la CUP.


La debilidad del Ejecutivo de Sánchez se pondrá este miércoles de manifiesto en el Congreso, pero aún queda espacio para recuperar terreno para otras posibles tres votaciones. Su baza será empezar de nuevo en las relaciones con el resto de los partidos.


El BNG ha confirmado que esta vez no ayudará al Gobierno, aunque no pasará al no como ERC. “No podemos avalar una línea de acción en la que el Gobierno español persiste a pesar de haberse evidenciado como profundamente equivocada”, esgrimen en la formación en la que critican que el estado de alarma “supone decidir todo desde Madrid con criterios uniformes sin tomar en consideración las características” de cada territorio. En el caso de Galicia, consideran que el proceso de desescalada es “inadecuado e ineficaz” porque no tiene en cuenta la dispersión de su población, informa Sonia Vizoso.


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Fuente: El País

https://elpais.com/espana/politica/2020-05-05/el-gobierno-negocia-la-prorroga-del-estado-de-alarma-con-cs-y-pnv-pero-cree-que-saldra-adelante.html

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